Mis primeros pasos
En el año 2012 estaba dando mis primeros pasos como profesor de secundaria. El lugar: 6º año del Instituto Jesús Obrero, en la materia Trabajo y Ciudadanía. Me encanta ser profe de secundaria. Sin embargo, ese entusiasmo estaba lejos de convertir el camino en algo fácil.
Algunos recuerdos todavía me acompañan: un grupo de estudiantes hacía “paro” (más de la mitad del curso) el día que tenían clase conmigo.
¿El motivo? Daba mucha tarea. Eso chocaba con la idea instalada de que “en sexto no se hace nada”. Con el tiempo, nos fuimos entendiendo.
El nacimiento de GIHOR
Una de las cosas que más me llamó la atención fue la baja autoestima académica del grupo. Mi respuesta fue convertir esa dificultad en un desafío: prepararnos para competir académicamente con el que en ese momento era considerado el mejor colegio de Mar del Plata. La estrategia era simple: uno por uno nos ganaban, pero en equipo podíamos dar pelea.
Así nació una propuesta: formar un grupo de investigación, elegir un tema, prepararnos e ir a un congreso de historia. Ahí pondríamos a prueba nuestras capacidades académicas. Así nació GIHOR: Grupo de Investigación de Historia Oral y Regional.
La actividad se desarrollaba fuera del horario de clases. El propósito inicial fue atender una inquietud de los estudiantes: aprender metodologías de investigación, desarrollar escritura académica y fortalecer la oralidad. Los participantes eran voluntarios. Nuestros primeros trabajos, centrados en Malvinas, fueron presentados en el Congreso de Historia Regional, organizado por el Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales. Aclaro que ese congreso estaba destinado a investigadores, y que, a modo de excepción, aceptaron la participación de nuestro grupo de estudiantes de nivel medio. Fue la primera de muchas presentaciones a lo largo de ese año y los siguientes.
Aprender a investigar
Con el tiempo, estas actividades fueron ganando complejidad, adoptando un enfoque de aprendizaje por proyectos, que promueve el trabajo interdisciplinario, el pensamiento crítico y el protagonismo estudiantil.
Desde 2016, el proyecto se institucionalizó dentro del espacio curricular Trabajo y Ciudadanía, convocando a docentes de distintas áreas que colaboran en las distintas etapas del proceso investigativo y de escritura. Esta experiencia ha consolidado una propuesta innovadora, que fortalece la autonomía de los estudiantes y su preparación para los estudios superiores, generando productos concretos y valiosos: libros publicados, participación en ciclos de charlas, jornadas académicas, congresos y producciones de divulgación.
Hasta la fecha, nuestro equipo de investigación ha publicado nueve libros ininterrumpidamente, desde 2016 hasta hoy, incluso durante la pandemia. En este 2025, nuestras investigaciones están en la última etapa de corrección, y esperamos presentar en septiembre nuestro décimo libro.
Del aula a los congresos
Desde el año 2012 hacemos investigación en la escuela Jesús Obrero, trabajando con la metodología de la historia oral. Durante los primeros cuatro años, nos enfocamos exclusivamente en Malvinas. La propuesta consistía en que los estudiantes partieran de una fuente (una entrevista en profundidad), la analizaran y, luego, contextualizándola adecuadamente, pudieran elaborar una monografía. Nuestros primeros entrevistados fueron excombatientes que habían estado en las islas. Sus relatos tuvieron una llegada profunda en nuestros alumnos, despertando un interés y una emoción que muchas veces no lográbamos en las clases tradicionales.
En palabras de Laura Benadiba, referente de la historia oral: “la utilización de la historia oral en los jóvenes estudiantes, además de aportarle un significado cognitivo, les aporta otro, el significado afectivo, indispensable para la construcción del conocimiento histórico en todos los niveles de educación. La entrevista es un procedimiento por medio del cual un entrevistador recupera esas experiencias almacenadas en la memoria de la gente que la vivió…”.
En 2016 participamos por primera vez del Primer Congreso de Historia Oral para Estudiantes de Escuelas Secundarias, organizado por Benadiba en la ciudad de Pergamino. Aquella experiencia marcó un antes y un después en nuestro recorrido. Cambió la dinámica interna del grupo y abrió la posibilidad de abordar otros temas, elegidos por los propios estudiantes. Ya no se trataba solo de Malvinas: aparecieron clubes de barrio, trayectorias familiares, historias de migraciones, militancias políticas y recuerdos del trabajo.
De los congresos a los libros
El congreso no solo nos motivó a continuar, sino que también despertó el deseo de mostrar lo que habíamos hecho. Fueron los chicos quienes propusieron dar a conocer la actividad dentro del colegio y también fuera de él. Así llegamos a varios medios de comunicación. El ánimo estaba por las nubes y, casi sin planificarlo, dimos un paso más, un salto: publicar un libro.
Así, en ese mismo 2016, nació ‘Viajes por la historia‘, el primer título de nuestra colección. Fue mucho más que una compilación de monografías: fue el resultado de una pedagogía que apuesta por la palabra, la escucha, la memoria y la producción colectiva del conocimiento. Pero también, por qué no decirlo, por las aventuras. Y por demostrar que estudiar, cuando se hace con otros, puede ser también una experiencia divertida.
















